No todo saldrá como esperamos, y está bien. La resiliencia nos invita a adaptarnos, levantarnos y descubrir nuevos caminos; la tolerancia a la frustración, a atravesar lo difícil sin dejar que el malestar decida por nosotros. Porque crecer también es aprender que, aun cuando la vida cambia nuestros planes, siempre podemos elegir cómo continuar.
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